No hay boda sin corbatas en la cabeza… y sin parraque!

¿Qué es lo qué es un “parraque”? Un parraque pueden ser muchas cosas pero todas tienen relación. Un parraque es un fallo en la salud, ya sea un infarto, un desmayo, ataque de histeria…. Todo eso y más es un “parraque”. Aclarado esto vamos al post de hoy ya que puede ser que te estés preguntando que esto a qué viene en un blog de bodas.

Cuando planificas tu boda no tienen cabida en ella las desgracias, la mala suerte, las emergencias…etc. Nadie se imagina que un familiar permanezca ingresado ese día, que alguien fallezca días antes o que uno de los invitados se ponga malo en mitad de la celebración. Nadie se lo imagina y nadie quiere que le pase a él pero es cierto que puede pasar. Afortunadamente, los casos de “parraques graves” no suelen ser muy habituales en las bodas porque a veces algo se alinea y ese día es perfecto. O casi, porque a veces sin ser nada grave, sin pasar de ser un susto, sin alterar tu boda más que por unos instantes….

Y os hablo de primera mano, en mi boda hubo un parraque. Un parraque a esa hora en la que la mayoría ya estamos tomando copas y en la que todo lo “serio y formal” (si es que lo ha habido) ya ha pasado… un parraque a esas horas en las que los nervios y la tensión se relajan y alguien se desploma. Un parraque de esos que se alivian en menos de lo que has pensado porque tu amiga enfermera se ha llevado en el coche su botiquín y la llamada de ese camarero al 112 (exagerado que lo llamamos….) quedó en nada. Un parraque de los de un ratito de terraza, abanico y alguna bebida fresca y como nuevos pero un parraque al fin y al cabo. Uno de esos que te pillan vestida de blanco y que hacen que te apetezca tirarte de los pelos aunque gracias a dios no lo haces porque a ver luego como arreglarías el tinglado y de los que miras a tu alrededor y piensas… ¿Por qué a mi? ¿Por qué en mi boda? Anda que no hay bodas este fin de semana y tiene que pasar en la mía.

…Y, ¿Qué haces si a uno de tus invitados le da un parraque en tu boda?

1. Mantener la normalidad

Es una situación con la que no contabas, un parraque no estaba contemplado ni en el plan A, ni en el B ni en el Z pero no debes olvidar en ningún momento que estás en tú boda. Y que la boda es ahí y ahora, no puedes repetirla al día siguiente. No nos engañemos, sabemos que si a la que le da el parraque es a tu madre es muy difícil mantener la normalidad que si le ha dado al compañero de trabajo de tu tío Paco que has invitado por compromiso pero tienes que intentarlo. Hay un invitado que se encuentra un poquillo mal sí, pero hay otro puñado de ellos que están perfectamente…

2. La boda debe seguir

A no ser que el parraque pase de “parraquin” a “parracon” la boda debe continuar. Probablemente, hay invitados que ni se hayan dado cuenta de ese susto que te tiene en vilo y la boda debe seguir su curso.

3. Delegar en otras personas

Eres la novia o el novio, eres el centro de atención y si tú vas a atender a la persona que se encuentra mal todos los ojos irán hacía allá y todo tomará una mayor relevancia así que si tus familiares o tus amigos te dicen “tranquila, todo está controlado”  fíate y quédate observando desde otro punto.

4. Facilitar las cosas

Si tu boda se está celebrando en un hotel y alguien se siente mal sería muy bueno facilitarle una habitación. Llegado el caso y si todas las habitaciones estuvieran ocupadas por supuesto que debes ofrecer tu habitación. No estoy segura pero podría decir que alguien se recupera mejor si está en una habitación con calma que si está en mitad del meollo. Seguro que tú cuando te encuentras mal quieres tumbarte un poquito y descansar, pues eso.

5. Show must go on 

Siempre que todo haya quedado en un susto, show must go on! Nada de paralizar la boda que esto no es una película de un domingo por la tarde y luego no podrás darle a Play. En mi propio caso, recuerdo perfectamente como el DJ se me acercó y me preguntó “Oye, paro la música? Me lo ha dicho un invitado” ¿¿Cómo?? ¿Parar la música? ¿Pero qué invento es este? Si hay un montón de gente que no se ha enterado de lo que pasa y el parraque ya se ha controlado.

Reconozco que no dude ni un segundo en si apagar o no la música, y alguien puede entender que es una postura egoísta pero creo (estoy segura) que parar la música y la boda hubiera sido una decisión nada acertada.

6. Disfrutar

Disfrutar es obligatorio. Con parraque o sin él no debes dejar de hacerlo en todo el día aunque a ratitos te acerques a alguien y al oído preguntes cómo va la cosa.

Bien, seguro que va bien.

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